Cuando los vio venir se paró en seco. El corazón volvió a latir como no podía recordar antes. Sus carcajadas llenaban la calle, es su forma de motivarse. Generar ese estado hasta no poder más. Cuando pasaron a su lado sin verla se quedó temblando durante muchos minutos. Allí quieta, parada pero con su mundo moviéndose como un terremoto arrollador.