12.05.18


“La enseñanza es el lugar genuino de los porqués. Es clave la erotización de la enseñanza, el aula como un espacio de encuentro entre generaciones, donde vivir cada aprendizaje como una experiencia de descubrimiento y sorpresa, como lugar que nos proteja de la rutina y nos sitúe en la lógica del asombro. Llevamos décadas de aburrimiento en que el pensamiento pelma ha machacado la herencia del Mayo del 68 y reclamado su castración definitiva. Pero el peligro para la cultura es Thánatos, el destructor reaccionario, y no la pulsión de Eros, que estaba en la esencia misma del situacionismo y de la inteligencia alternativa.  No solo necesitamos la erótica para rescatar la persecución de jaulas a la enseñanza. La necesitamos para todo. La democracia efectiva será afectiva o no será. La distopía genera desconfianza. Hay que forjar una confianza básica, entre libres e iguales. Esa utopía germina en la enseñanza”

O mestre Rivas.

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