14.06.18


Se despertaba con dolor de cabeza, y eso que apagaba todas las señales eléctricas. EL ambiente de los árboles tampoco ayudaba mucho. Aquel día se dio cuenta que era el respirar, aquella transpiración rara. Por eso lo dejó todo. Para que sus recuerdos fuesen algo más que todo aquello. O algo menos, no lo sabía pero no le importaba mucho.

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