16.04.18


Un sólo minuto de calma. Cuando fue al baño. Allí otros buscaban fugarse un poco de aquel lugar supuestamente especial en el que nada lo era. Iban arreglados casi al extremo, una niebla de perfumes se mezclaban en el aire sin que nadie pareciese fijarse en ello. Y eso que todos dicen que los premios son lo de menos. Claro, pero sentirse especial le gusta a todo el mundo. Y ya si le sumamos la clase social ya ni te digo.

 

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