19.06.16


Destruimos partes de nosotros mismos todos los días. Necesitamos saber lo que saben. A las ocho te la mañana tenía que llegar al hospital. Tener lo que se merece está sobrevalorado. Cuando salió a pasear aún era de noche. Casi la atropellan del susto. El espejo estaba dos calles más abajo. Sólo tenía que ver con la mirada que la esperaba durmiendo a metros por encima del suelo.

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