21.08.17


06/11/2069

Querido diario:

La libertad no es lo que yo había creído hasta ahora. Pensaba que consistía en hacer lo que quisieses, en poder actuar sin que nadie te prohibiese nada. Pero no es así. Estos días fueron muy reveladores. He tenido que tomar continuamente decisiones bajo presión, y al optar por la decisión mejor de todas me di cuenta de algo. Que realmente nunca podemos hacer lo que queremos, porque las circunstancias siempre son más grandes que nosotros mismos. Por eso pensar que hacer lo que quieras es posible, ahora lo veo como una estupidez. Mi cansancio me lo ha hecho aprender. Decidir bien, buscar la mejor opción y la más lógica es la única forma de tener una sensación de libertad real. Echo de menos las estupideces de mis compañeros, pero ahora las entiendo mejor. Nunca las he llegado a comprender, y ahora hasta me parecen graciosas. La soledad es devastadora pero muy necesaria. Es como tener un espejo delante que no te deja moverte, y te obliga a aprender lo que eres lo quieras o no. Al mirar tanto la apariencia sólo nos limitamos, la única manera de crecer es abrir el interior, porque ese pozo nunca se acaba.

 

                                                               EVA   

 

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