Lendo referentes. Hoxe Oliver Twist, de Charles Dickens:
“Oliver llegó ante el señor Bumble limpio y peinado; nadie hubiera dicho que era el mismo muchacho que poco antes estaba cubierto de suciedad. Al poco rato, el celador y el niño abandonaban juntos el miserable lugar.
Oliver miró por última vez hacia atrás; a pesar de que allí nunca había recibido un gesto cariñoso ni una palabra bondadosa, una fuerte congoja se apoderó de él. “¿Cuándo volveré a ver a los únicos amigos que he te- nido nunca?”, se preguntó. Y, por primera vez en su vida, sintió el niño la sensación de su soledad.”