26.11.17


Leer libros en la juventud es como mirar a la luna por una rendija; 

leer libros en la edad madura es como mirar la luna desde el patio,

y leer libros en la ancianidad es como mirar a la luna desde una terraza abierta. 

Esto se debe a que la profundidad de los beneficios de la lectura varía en proporción con la profundidad de la experiencia de cada uno. 

(Chan Chao: Dulces sombras soñadas)

 

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