27.09.18


Para trabajar tenía que apagar todos los avisos. Necesitaba concentrarse. En su escritorio tenía fotos de si misma. No tenía un motivo concreto, simplemente le gustaba. Autofotos, marcas del tiempo. Ella no necesitaba música, porque se la imaginaba. La mayoría de sus compañeras si estaban con ella a todo volumen, pero en su caso era mejor dejar que el silencio seleccionase en su cabeza la mejor opción. Ya tenía una base de datos lo suficientemente extensa en su imaginación. Y no por eso se le olvidaba dejar de bailar.

 

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